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La Coctelera

Categoría: Zarzu, el individuo

El Notas y yo abandonamos Palacio e iniciamos proyectos

Faltan muchos muebles, las fotos ya no cuelgan de las paredes, absolutamente todo acaba engullido en decenas de cajas que se apilan en el salón esperando ser transportadas.... tras más de un año y medio abandono mi palacio en La Zarzuela.

Tras más de quinientas noches rodeado de pollos y tractores me dispongo a volver a la civilización, ya estuvo bien de tanta calma, tanta paz, tanto pajarito y de tener que pillar el coche para cada cosa.

También el Notas agradecerá el cambio, tras el asesinato de Tonelito hace unos diez días ya no es el mismo. La muerte de su compañero de juegos le ha sumido en un gran aburrimiento y la unica solución que encuentra es el ir a las aldeas vecinas en busca de amigos.

Asi que una vez finalizado este post meteré el ordenador en la caja, lo cargaré en el coche y daré esta vez sí por concluidas mis Crónicas desde la Zarzuela.

Ah por cierto, el verano pasó veloz y maravilloso, lleno de trabajo y dejándome agotado, pero fantástico. Y solo una cosita más, en breve abriré otro blog de acorde a mi nueva realidad, que es la de que no me queda ni medio año de soltero. A mitad de febrero me caso con El Blog de Rosario y por ello me preparo para pasar los próximos meses en Caracas preparando tan gran evento. "Crónicas de la Zarzuela" dará paso a "Mis últimos días de soltero". Os espero.

Nos veremos algún día en alguna parte

Luna casi llena, silencio absoluto en el campo, buena música en Palacio, un cigarrillo humeante y un gin tonic es el marco ideal para una despedida meditada.

Este es el último artículo de Crónicas de la Zarzuela. No me ha resultado fácil tomar esta decisión después de lo mucho que para mi ha significado esta ventana al mundo, que en el breve espacio de cinco meses ha sido parte de mi vida y estoy seguro que me la ha cambiado para siempre.

Tras una Nochevieja loca, sólo junto al Notas en un pueblo de no más de cien habitantes, con el pueblo de al lado, Zahara de los Atunes practicamente desértico y sin saber hacia dónde dirigir mis pasos ni que hacer con una vida que carecía absolutamente de sentido inicie este experimento.

Este blog se convirtió en mi ventana al mundo, en la forma de expresarme, de compartir mis inquietudes, de volver a escribir tras años de paralisis, de intentar dar sentido a días eternos y vacios en los que mi única obligación era llevar al Notas de paseo por la playa y reflexionar sobre todo lo ocurrido.

Pronto llegaron comentarios, visitas, otros blogs, curiosidad, debates y una gran sorpresa, nunca me había planteado que se me pudiese leer desde Venezuela, Chile, Argentina ... cuando quise darme cuenta el ciberespacio abría ante mi ventanas nunca soñadas ni imaginadas.

Por otro lado empecé a recibir las opiniones de buenos amigos, profesionales de la información, gente que escribe todos los días, que redacta muy bien y fue una gran satisfacción ver como me seguían, les gustaba y estaban al tanto de lo que cada día aparecía por esta ventana.

Planteandome la posibilidad de un viaje una extraña sensación, un impulso interno me acabaron llevando a Caracas y Venezuela, lugar de residencia de unos blogs que me parecían interesantes y despertaban mi curiosidad. Ahí conocí personalmente un mundo del que solo sabía por post y comentarios y cuando quise darme cuenta miles de pájaros empezaron a agitarse en mi interior salieron desde todos los rincones y desde entonces me acompañan alla donde voy.

En mitad de la Gran Sabana, en un jeep con la música de Budha Bar con una visión increible sobre los tepuis decidí hacerme cargo del negocio para los próximos años y me dí cuenta que en el fondo todo había tenido sentido, todo lo pasado era necesario para llegar al punto en el que ahora me encuentro.

Volví, abrí el restaurante, viví semanas de infarto, tengo un muy buen equipo, espero la llegada de mi flamenco en agosto, me dejo llevar por intuiciones, por mi interior, me dedico a fluir y estoy seguro de que este va a ser mi año.

Ahora me falta el tiempo, me paso el día hablando, sirviendo, explicando, mandando, negociando, conversando, disfrutando.... en definitiva, comunicando. Tengo mucho que contar pero no dispongo de la claridad ni las fuerzas para plasmarlo en esta pantalla, el blog se resiente y prefiero dejarlo aquí antes de ver como va decayendo lentamente, sinceramente creo que no os lo mereceis, ni el blog tampoco.

Cuando pase el verano abriré otro, más maduro, con la experiencia presente de este, lo que he perdido para siempre es la inocencia con la que inicie unas Crónicas de la Zarzuela que me ayudaron a salir de un agujero al que no le veia salida.

Seguiré por aqui, os leere cuando tenga algo de tiempo, cuando llegue a mi casa por la madrugada sin fuerzas para escribir pero si para leer. A todos os deseo lo mejor. Muchas gracias por los comentarios, consejos y sobre todo por estar ahí. Mucha suerte y hasta la proxima, nos veremos algún día en alguna parte. Hasta siempre.

Michel

Semana de infarto y pequeña reflexión

El almacén rebosando vaciándose por minutos, una terraza literalmente invadida sin una silla libre durante más de ocho horas, viejos y nuevos amigos presentándose por sorpresa, una despedida de soltero a mitad de puente en una magnifica villa con vistas a toda la costa, la cocina funcionando al 120 por ciento, días eternos y noches increiblemente cortas para acabar metiendo los pies en un charco a la orilla del mar a las cuatro de la mañana, este ha sido el puente de mayo.

Una semana de auténtica locura en la cual nuevamente decenas de miles de personas nos tomaron al asalto, nos sacudieron y unos pusieron al límite de nuestra capacidad. Un equipo que ha respondido con creces, que madura a velocidad de vértigo y dispuesto a montarla y hacer algo grande este verano. Un cuerpo agotado con la sonrisa del quien sabe que va por buen camino y que lo peor ha pasado.

Y el sabado por la noche despedida de soltero, el Notas dando por ahi vueltas y acabando con los restos de la barbacoa, amigos y conocidos tomando copas con una vista urbana a sus pies, creada en menos de diez años producto de la especulación y la corrupción.

Amigos, el Notas y un chico sometido a todo tipo de situaciones a la espera de una sorpresa que no acababa de llegar y que cuando hizo aparición primero hizo enmudecer y después jalear. La aparición, rubia de bote, con cuerpo de gimnasio, ropas atrevidas y mucho ritmo en el cuerpo sacudio al novio, lo hizo bailar y tumbarse, le obligo a sentarse, a tocarla, a sonreir, mientras se iba desprendiendo de ropa en las narices de ese pobre e indefenso chico.

Al día siguiente, sufriendo la fiesta y las escasas horas de sueño llegó una mezcla de tsunami-termitas que arraso con todas nuestras existencia y lo que quedaba de mis mermadas fuerzas.

El pueblo ha vuelto a estar tranquilo. Estamos los de siempre y tres más. Hoy y mañana estamos de descanso mientras la lluvia ha vuelto a hacer su aparición.

Finalmente me pongo a pensar, es inevitable. Quieras o no es una cifra redonda. No todos los días se cumplen treinta años, y yo con estos pelos. No puedo evitar sonreir, mirar atras, ver la playa y el horizonte, brindar con mis chicos, soñar y hablar con Ella, telefonear con los amigos, cenar con mis padres, acariciar al Notas, conversar con mis hermanos y abuelos, sentarme ante esta pantalla y acabar este post diciendo que estoy plenamente satisfecho de ver por donde voy. Ha sido una semana grande.

La satisfacción de madurar

Mis chicos empiezan a preguntar. Tras la batalla de Semana Santa, con la confianza que da haber perseguido un objetivo común y conseguir rebasarlo con creces, con el orgullo del trabajo bien hecho aprovechan estos días de tranquilidad para realmente interesarse por quién es realmente la persona con la que se ha estado espalda con espalda.

Empiezan a hablar, contar, confesar y a interesarse, es un momento muy especial. Los veo ahora y ya sé que les espera un año muy particular, que jamás olvidarán esta temporada, que este verano será inolvidable para cada uno de ellos y que cuando abandonen este pueblo en octubre no serán los mismos que cuando llegaron.

Me preguntan, quieren saber quién soy, a qué me he dedicado, por qué los elegí, por qué confie en ellos, como he aterrizado en este pueblo y en pequeñas dosis intento resumirles a la persona que tienen enfrente. Es así como me doy cuenta que efectivamente mi vida ha sido de todo menos aburrida, que llevo ya varias profesiones, empresas, países, experiencias, anecdotas, aventuras, amores, amigos, disgustos y alegrías, subidas y bajadas, pensamientos, actitudes ante la vida .... y no solo eso, sino que los próximos años se antojan llenos de cambios, responsabilidades, proyectos, amor, felicidad y vida.... muchisima vida..... que esto en el fondo no ha hecho nada más que empezar, no ha sido más que un gran ensayo general para esta gran función y obra que es la vida.

Dicen que parezco mayor, que aparento más edad que la tengo, que tengo pinta de haber vivido mucho. Posiblemente tengan razón, pero estoy seguro que lo más grande todavía está por venir.

En todo esto estuve pensando en un breve paseo de 45 minutos por la playa con un frente negro de nubes a mis espaldas, una visión transparente del vecino Marruecos y el Notas corriendo como loco por una playa desierta. Supongo que todo esto es lo que llaman "madurar", y la verdad es que nunca pense que me iba a gustar tanto.

Esperando la vuelta del flamenco

Un grupo de flamencos ha sobrevolado el Estrecho esta mañana. Los he visto volando a gran altura, en formación, desde su movil atalaya han podido ver nuestros verdes campos repletos de flores, nuestras playas nuevamente vacias, nuestros molinos en construcción y un pueblo intentando recuperar la cordura tras la tremenda sacudida de la Semana Santa.

Hemos sobrevivido a la semana más dura del año. Un periodo en el que con un equipo recién formado tenemos que hacer frente a una avalancha tras otra sin que nos haya dado tiempo a quitarnos las legañas del invierno. En el que hemos visto que no se nos daba tregua como si no hubiesen comido y bebido en todo el invierno.

Los días han sido largos y las noches muy cortas pero el tiempo siempre escaso. Una borrachera de visitas, sorpresas inesperadas, viejos y nuevos amigos, preocupaciones, problemas por solucionar y la sensación de locura que transmite el ver como se te escapa el tiempo en un momento en el que tienes mucho que decir, compartir y sentir.

Al regresar hoy a casa solo me esperaba el silencio tras las paredes. Al igual que los flamencos todos han volado, esfumado, desaparecido.... vuelvo a estar solo en Palacio. Un gin tonic, un cigarillo humeante y esta ventana al mundo que lo ha convertido en un sitio tremendamente pequeño.

Mis pensamientos solo están en un flamenco que despega mañana rumbo a Caracas, la ciudad en la que todo es posible. Espero que esta ave migratoria esté de vuelta en tres meses. Hasta entonces he iniciado esta gran cuenta atras en la que cada minuto que pasa es uno menos hasta su vuelta.

Mientras me dedicaré a trabajar todo lo posible, a mejorar mi fabuloso equipo, a invertir en publicidad y medios, en llevar este humilde lugar a donde debe estar. Durante los próximos meses seré un burro con orejeras, centrado, divertido, dispuesto a montarla y que haga que la vuelta de tan bello pájaro sea una gran fiesta en medio de esa histeria colectiva llamada agosto.

Toros en Zahara, espectáculo contradictorio

Quién me lo iba a decir, finalmente he acabado en una corrida de toros. Para más historia en mi pueblo, acompañado de una hermosa mujer y envuelto por la flor y nata de esta esquizofrénica localidad, bueno y de todos los que no estaban dispuestos a perderse el evento en una población que fue la cuna de Paquirri.

Toda la vida renegando de tan sangriento y cruel espectáculo para acabar en un momento de la tarde con los vellos de punta ante el espectáculo que se podía ver en momentos puntuales en este coliseo portátil.

Por no hablar de la emoción, del valor en algunos momentos y de la belleza plástica que hasta ahora me había resultado desconocida. La sangre, las sombras, las coreografías y esa sensación de ver un espectáculo de otro tiempo, de otra sociedad... pero muy actual en este país nuestro.

Es perverso el convertir el sufrimiento de un animal en espectáculo, el ver como a una bestia asustadiza y nerviosa se le extirpa la vida minuto a minuto. Un animal que pasa de buscar el enfrentamiento a intentar refugiarse en una plaza sin escondites para ella.

El espectáculo pasa a convertirse en vergonzo y escándaloso cuando el que va vestido de luces debería estar trabajando en una charcutería o carnicería, incapaz de acabar con la vida de un pobre animal con más cortes que un borracho al afeitarse.

Pero esa indignación se olvida cuando uno se encuentra ante alguien capaz de sacarle el jugo al animal, cuando convierte la arena en un pista de baile y cuando es capaz de acabar de una forma limpia y rápida con la función. Es entonces cuando me descubro asombrado, emocionado y hechizado por un espectáculo que hace aflorar todas mis contradicciones.

Me falta el tiempo

Meses he estado en los que los minutos discurrían con interminable parsimonia, tiempo en el que solo el viento, la luz cambiante y una interna desesperación marcaban el paso de los días.... unos días lentos, ridículos y absurdos en los que cualquier acontecimiento servía de coartada para organizar el día y a veces incluso la semana.

Mi teléfono no para de sonar, cada poco tiempo ando metido en el coche, mientras contesto a uno por teléfono le hago señas al otro e intento anotar en la agenda lo que acaba de venirse a mi cabeza. Todo en una sinfonía alocada en el que los pensamientos no discurren sino que se sobreponen.

Y a eso hau que sumarle la revolución en Palacio, que ha llenado de risas, amor y alegría unas esquinas hasta hace poco demasiado sombrías. A eso le añado miles de pájaros provenientes del otro lado del Atlántico y llegando para esta preciosa primavera. Miles de rincones y sensaciones que transmitir y no disponer de los minutos, segundos ni horas.

Hasta el Notas me mira de reojo, todo cambia demasiado rápido para que su canino cerebro sea capaz de entenderlo, solo sabe que algo gordo se está cociendo y razón no le falta.

Todo el invierno derrochando unos segundos, unos minutos, unos días que ahora me faltan, que ahora necesitaría la mayor parte de las veces en las que me gustaría poder parar los relojes, inmovilizar la luna y el sol y convertir cada instante en eterno.

Me falta el tiempo, no sé de dónde sacarlo ni dónde pedirlo y lo paradójico es que he tenido tanto.............

La llamada de la primavera

El despertar del largo letargo invernal ha sido progresivo y ciertamente rápido. De la total somnolencia hemos pasado a la continua actividad. El pueblo está alborotado. Todos estamos limpiando locales, pintando paredes y rejas, sacudiendo, comprando, renovando, con el teléfono colgado de la oreja, aparcando entre las furgonetas de los vendedores.

Por ponerse a trabajar lo ha hecho hasta el ayuntamiento. Salidos de la nada empiezan a limpiar la playa, tapar nuestros baches, socavones y zanjas, pintar las aceras y pasos de peatones.... mandar una carta en la que nos avisan que nos suben los impuestos.

También empiezan a llegar los fines de semana los primeros coches deportivos y esas berlinas de ejecutivos medio- altos, esos coches de motores potentes que van despacito en las curvas y aceleran en las rectas. Conducidos por señores con grandes curvas de la felicidad y cara de dedicarse a cosas importantes.

Los primeros turistas llegados del norte desafían las frías aguas de nuestro Atlántico y ya van en bañador como si estuviesemos en mitad de agosto intentando alcanzar ese color rosado cochinillo que tanto les gusta.

También mi amigo Jose ya inauguró su heladería. Donde estaba el equipo de grabación, la mesa de mezclas, los monitores y ordenadores ahora está el mostrador con 12 tipos de helados, los congeladores, la maquina de café y lo más parecido a imágen y sonido es el televisor plano que ha colgado de la pared.

Finalmente en esta loca primavera los del pueblo hasta se han animado a hacer una manifestación contra los molinos de viento y a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible. Cabezas privilegiadas dónde las haya, han decidido convocar para hoy una manifestación de Zahara a Tahivilla ( unos 10 kilómetros).....eso sí... en coche en marcha lenta ..... vamos , lo ideal para defender el medio ambiente.... una manifestación cada uno en su coche.... si es que...

Así llegó abril, con un trajín de colmena esperando la llegada de la gran función de la Semana Santa, que en mi pueblo suele ser una de las semanas menos santas, claro que teniendo en cuenta como celebramos la cuaresma, no sé de que me extraño.

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Sin embargo, yo solo estoy pendiente del teléfono, de recibir una llamada desde la capital del reino que me confirme que tras un vuelo oceánico y un desfase horario de 6 horas ella no se me haya caido en una de las zanjas o socavones que decoran las calles de Madrid. El resto la verdad es que me importa poco