Odio los nacionalismos y hechos diferenciales
En mi vida he visto figura más despreciable que la de estos falsos mesias nacionalistas, independientemente de su bandera y su credo. Me da igual si son catalanistas, vascos, españolistas, marroquies o chovinistas franceses, por no hablar del cinematográfico patriotismo estadounidense.
Todos construyen su discurso basado en la diferencia. Todos se basan en un nosotros respecto a un ellos que se opone. Buscan su identidad en los genes, en la lengua, en sus costumbres, en su religión y ultimamente hasta en las películas en busca de una falsa identidad.
Para mi todos los patriotas y nacionalistas no son más que un grupo patético de individuos de escasa personalidad, con tan poca confianza en si mismos que necesitan sentirse partícipes de una imaginería y proyecto colectivo, de un nosotros, para darle algo de color y sentido a sus pauperrimas mentes.
No se dan cuenta que solo existe un gran nosotros, que no hay un ellos. Que no nos queda más que esta pequeña nave espacial que se nos va empequeñeciendo a saltos agigantados. Que los problemas del otro terminarán siendo los nuestros propios.
Lo único que espero es que entre Internet, los vuelos de bajo coste, la emigración, el turismo y unos problemas lo suficientemente grandes que nos obliguen a colaborar unos con otros, estos falsos mesias queden recluidos en sus cavernas y no los volvamos a dejar salir.
Yo los mandaría todos a un especialista a ver si alguien les quitaba sus complejos, tanto de superioridad o inferioridad, les subía la autoestima y les decía lo felices que podrían ser simplemente siendo Pepe, Carlos o Izaskun. Y a ver si de paso nos dejaban en paz al resto, que estoy harto de poner las noticias y ver un patio de colegio.
Odio los nacionalismos, pero si hay algo que me repatea más aun, son los falsos nacionalismos de izquierdas. Si realmente te consideras de izquierdas no puedes ser nacionalista. La igualdad de derechos y oportunidades no es compatible con la diferenciación básica de un ellos y un nosotros. Venimos todos del mismo lado, pertenecemos a la misma especie, no hay un ellos.


Mi palacio está rodeado por pollos a pocos kilómetros de un pueblecito muy conocido de la costa de Cádiz. Estoy en la edad de hipotecarme y hacer algo en esta vida. Mi princesa se marchó o la eche , a día de hoy todavía no lo sé. Pero eso sí, tengo perro que me ladre.
carmenex dijo
el ellos nos esta acabando: por decir lo que menos, es como una galería, todo lo diferente es un blanco móvil, no lo podemos aceptar, no lo queremos aceptar, y en consecuencia el ellos sigue ahi, multiplicado, imperialista, conquistador, malvado, conspirador, aterrador, como cuando te cortas, que no puedes dejar de tocarte la herida aunque te mate el dolor.
Ni hablar de la Izquierda que de esa estoy hasta la coronilla, más excluyente, insultante, avasallante e histérica, es una razon en si misma, nacionalista, patriotista y bélica, sobre todo esto último.
Yo quiero un pasaporte del universo, no quiero ser de ninguna parte, ni estar atada a mis genes, ni a mi raza nisiquiera a mi país, tengo la esperanza del nosotros, creo que algún día lo vamos a lograr.
27 Enero 2006 | 03:12 PM