Y los helados derrotaron al mundo audiovisual
Estamos en un tiempo de tomar decisiones importantes. Tenemos que decidir que tren queremos coger.
Mi amigo de colegio ha decidido cerrar su tienda de fotos, en su lugar va a poner una heladería. A los 16 años decidió estudiar Imagen y Sonido, como sus padres no se lo podían costear y tenía que irse a otra ciudad ni corto ni perezoso cogió una nevera y empezó a vender refrescos y pipas por la playa. A las dos semanas ya tenía un carrito con tres neveras que cargaba afanosamente por la arena.
Se fue a estudiar, al verano siguiente le puso un motor e hizo un carro a medida. Ya vendía helados, refrescos, cervezas, golosinas, patatas....
Un año más tarde con un socio amplió y se dedicó al alquiler de tumbonas, teniendo sus primeros empleados. Para entonces ya había acabado los estudios y montó una tienda de revelados en un contenedor (además del carro, que ya disponía de asiento, y las tumbonas y paravientos).
La tienda no funcionó pero la playa sí. Decidió montar una productora y con su camara grababa tanto bodas, bautizos como reportajes sobre inmigración para las cadenas nacionales de televisión. Para entonces ya tenía su primer quiosco en la playa.
Este último verano además de su tienda física gestionaba cuatro quioscos en la playa y dos puntos de alquiler de tumbonas. Finalmente ahora está reformando el local para montar una heladería ha cerrado la tienda y abandonado la productora. Un negocio que requiere una constante inversión en tecnología no es rentable en una costa como esta.
Se va a comprar una casa y en la lejanía suenan campanas de boda. El pregmatismo se ha impuesto, se trata de vivir y los sueños no dan para comer.
Sé que le va a ir muy bien y me alegro mucho por él, este es mi homenaje particular a un emprendedor y luchador.
Eso sí, no se va a desprender de la camará y ya estamos haciendo planes para rodar cortos y documentales el otoño que viene. Al fin y al cabo rodar bodas, bautizos y comuniones nunca había sido su objetivo.
Este admirador indeciso no puede más que presentarle el mayor de mis respetos y toda la suerte del mundo.


Mi palacio está rodeado por pollos a pocos kilómetros de un pueblecito muy conocido de la costa de Cádiz. Estoy en la edad de hipotecarme y hacer algo en esta vida. Mi princesa se marchó o la eche , a día de hoy todavía no lo sé. Pero eso sí, tengo perro que me ladre.
Rosario dijo
Entonces no hay derrota sino otra etapa!
desprenderse de un cosa le abre las puertas a otra...
De nevera a heladería...
De bautizos a documentales en el otoño...
Salud por tu amigo que se desprende para emprender!
28 Enero 2006 | 10:19 PM