-"Mohamed, que no les quedan banderas de EEUU ni de Israel", la repuesta: -"Da igual coge esas de las cruces, la roja y blanca, y la azul y amarilla, que algo hay que quemar, ahh y trae otras 20 cintas verdes para los nuevos adeptos".
Algo así ha tenido que pasar en las tiendas de banderas de medio mundo islámico. La cuestión es condenar a muerte, buscar enemigos y crear más fanáticos. Y a todo eso se unen los cincuentaytantos paises de la Liga Arabe a hacer una protesta formal contra las viñetas.
Ellos, con reyezuelos tiranos y saqueadores, con sociedades secuetradas por una oligarquia que prefiere tener a la población en la ignorancia para poder mantenerse en el poder y están llevando a sus poblaciones a los brazos de los fanáticos de la mano de la corrupción y la pobreza.
¿Quiénes son ellos para erigirse en defensores de la tolerancia y el respeto? Populistas de medio pelo buscan cualquier excusa, cualquier enemigo exterior imaginario, para justificarse en el anti y el contra.
Señores, nos reimos de nosotros mismos, de nuestros gobiernos y partidos, de nuestras iglesias y de nuestras tradiciones. Les invito a todos a ver las Chirigotas de Cádiz en los proximos carnavales, no dejamos titere con cabeza. Pero nadie se ofende, es cultura popular, es risa, es alegría y por qué no crítica e ironía.
Malditos agitadores inquisidores. Llevamos desde hace siglos luchando para poder decir lo que queramos, para poder levantar nuestras voces, para poder reirnos de nuestros gobernantes y para liberarnos del yugo de una Iglesia intransigente, para que ahora vengais con vuestras proclamas a intimidarnos, a amenazarnos a no dejarnos hablar y reir.
Sois vostros los que amordazais a vuestras sociedades, los que teneis miedo de la libertad y la educación. He tenido la suerte de hablar con muchos musulmanes, de tomar te con ellos, de compartir cervezas en el Atlas, en Marraquech, en Hurghada, en Cádiz y en Madrid, en Colonia y en Tanger. Con todos pude hablar, intercambiar opiniones, hablar, ver nuestra visión de la vida, todos compartiamos curiosidad y respeto. Ninguno se parecía a esa minoría fanática que secuestra su voz y se autoproclama sus representantes.
Solo espero que algún día sean capaces de liberarse de esa plaga antes de que nuestra nefasta politica exterior y los extremistas del otro lado del Atlántico acaben de lanzarlos a los brazos de estos fanáticos intolerantes.
En la imagen de al lado una calle de Asilahh, bello rincón de la costa marroqui en el que familias enteras se dedican a reunirse para la puesta de sol y hablar en el bullicio del verano. Lleno de personas encantadoras y tolerantes.


Mi palacio está rodeado por pollos a pocos kilómetros de un pueblecito muy conocido de la costa de Cádiz. Estoy en la edad de hipotecarme y hacer algo en esta vida. Mi princesa se marchó o la eche , a día de hoy todavía no lo sé. Pero eso sí, tengo perro que me ladre.
A veces los habitantes de las ciudades no nos parecemos a los que los periódicos dicen de nosotros... probablemente sea la mayoría de las veces...
Creo que los periódicos suelen fijarse en la parte más ruidosa. La inmensa mayoría no sale nunca, por silenciosa.