Esto se acabó. He tenido esta sensación otras veces. Sentí lo mismo mirando por la ventanilla del avión cuando abandone Praga por última vez hace ya casi 9 años, cuando entregue los folios escritos en ese definitivo examen de febrero, cuando salí con mis pertenencias de esa oficina de Madrid, cuando bajaba la Avenida de Schultz en Gijón con el dinero del finiquito en el sobre, cuando eche la llave de la verja.
Ese calor y ligereza comenzarón a subir desde dentro entre la arena llevada por un viento gélido en la bajamar de la solitaria y desierta playa. A medida que iba dejando huellas en la arena he sido consciente que este camino toca a su fin, que esta parte del viaje no da más de sí.
He levantado la vista, contemplado el horizonte y una extraña confusión, una tristeza sonriente me ha invadido. Al mirar atrás he visto como los lobos se alejaban, como trotaban de forma pausada ladera arriba, vuelven a refugiarse en sus montañas.
El invierno se acabó. Estos meses de soledad, tedio y reflexión han finalizado. Cuando vuelva ya no tendré tiempo para nada, los próximos ocho meses serán de actividad desenfrenada independientemente de lo que decida hacer, a día de hoy todavía no lo sé. Los paseos serán cortos, el reloj impondrá su tiranía y vivir será una acumulación de decisiones y acciones. Lo necesito.
Muchas gracias a todos por haberme acompañado en este sendero, en esta ventana que se me abrió durante la última parte del trayecto. Este balcón me ha permitido desahogarme y comunicar, hablar y pensar, reflexionar y soñar. Vuestras cotidianas visitas, vuestros comentarios y silencios, vuestra sola presencia me ha ayudado a encontrar una cordura que por momentos veia escapar entre tanta belleza desértica. Esta es la defunción de mi invernal blog y el nacimiento de uno nuevo.
Mañana vuelo a Madrid, el jueves a Caracas. Esta página se convertirá durante las próximas tres semanas en mi singular cuaderno de Bitácora en el que intentaré reflejar mis impresiones y vivencias. Me servirá de enlace con familia, amigos y todos vosotros.
Mi próximo post lo redactaré desde un cibercafe de Caracas. Los oigo aullar desde las montañas, están lejos, mañana podré salir por la puerta principal, sin necesidad de esconderme.

Serás bienvenido a Caracas, y será bienvenido el nuevo blog...
Saludos a los lobos callados, esos que hacen que uno se sienta vulnerable pero ligero.
Recuerda siempre que la vida nos tiene a todos preparado un destino... hay que estar "ENAMORADO DE LA VIDA"
Desde el confín SUR de este planeta, te dejo con la presente mis MAYORES DESEOS DE FELICIDAD en esta nueva etapa de tu vida.
Un beso
Jorge
Muuuuuuuuuucha suerte! Espero que disfrutes.
Besos.
Muchisimas gracias y un muy fuerte abrazo a todos.