Una montaña rusa sin frenos
Vuelta a las colas interminables, los tubos de escape, las bocinas y el ajetreo. Vuelta a comprar el periódico, cambiar dinero, linea adsl en el netcafe, agua caliente en la ducha del hotel.... en definitiva vuelta a una ciudad que se me ha hecho tremendamente familiar en muy poco tiempo.
Y que placer el caminar por una alocada urbe que siendo nueva ya es conocida, con la tranquilidad que da tener un bonometro en el bolsillo, la cámara en el hotel y sabiendo que ya poco dinero pueden robarte. Y esa seguridad de saber lo que cuestan las cosas, de saber a dónde dirigirte y de ahora sí, ser uno más en la ciudad.
Efectivamente, estoy de vuelta en Caracas, conseguí romper el hechizo de Santa Fe antes de que me atrapase indefinidamente. Pero esto en el fondo es otra trampa, rompes un embrujamiento para ir a caer en otro encantamiento de fuerzas mucho mayores.
Intentas despistarlo con parrillas, risas, buenas conversaciones, viendo como los blogs se convierten en personas y el ciberespacio en deliciosa y divertida realidad. En mi caso he acabado como el actor invitado que hace una aparición en una serie que ya lleva muchos capítulos de emisión.
Esta va a ser mi última conexión desde Venezuela, todavía me quedan unos días hasta volver a mi palacio rodeado de pollos y perseguir pájaros con el Notas. Podría seguir escribiendo, pero no quiero. Digamos que "hasta aquí puedo leer". El resto me lo guardo. Solo diré que lo más perturbador, mis miles de pajaros están planeando sobre esta ciudad y no parecen querer posarse nunca. Esta montaña rusa parece ir sin frenos..... y me encanta.


Mi palacio está rodeado por pollos a pocos kilómetros de un pueblecito muy conocido de la costa de Cádiz. Estoy en la edad de hipotecarme y hacer algo en esta vida. Mi princesa se marchó o la eche , a día de hoy todavía no lo sé. Pero eso sí, tengo perro que me ladre.
carmenex dijo
eso es lo fabuloso de la ciudad de Caracas, tiene ese no se que... que te seduce y te hipnotiza, quizas es esa combinación de smog, corneteo, verde, y pajaros muchos pajaros.
24 Febrero 2006 | 08:40 PM