Mama, ¿estamos en guerra?
Por lo visto esa fue una de las primeras preguntas que hice alla por el año 82 cuando al llegar a la parada del autobús me encontré una tanqueta militar vigilándonos o protegiéndonos, nunca lo supe.
Mi madre no sabía muy bien como explicármelo pero intentó tranquilizarme aunque ella misma no parecía demasiado convencida de a dónde nos había llevado el destino en esa ocación.
Recuerdo que cuando me levantaba de la cama los fines de semana y miraba por la ventana me encontraba con columnas de humo subiendo desde Renteria y los barrios del puerto. También quedaron para siempre guardados en mi retina autobuses en llamas en mitad de la noche, autobuses atravesados en el bulevar de San Sebastían, antidisturbios moliendo literalmente a palos a personas mayores, coches reventados..... y también el sonido de disparos al ir a la parada del autobús, fines de semana larguísimos por huelgas generales, pintadas amenazantes en la portería del edificio.
Manifestaciones, banderas, controles policiales y militares y la sensación que ahi pasaba algo muy raro. Era solo la visión de un chiquillo recién llegado a San Sebastián.

Cinco años más tarde nuestros pasos volvieron a dirigirnos más al sur. Volví a San Sebastian en un par de ocasiones, ahora ya hace más de 15 años que no lo piso. Pero sigo recordando con gran cariño, el mercado de la Brecha, el Paseo Nuevo, sus montes, la isla Santa Clara, el paseo de la Concha, los paseos a Pasajes en bicicleta, los fines de semana rodeados de naturaleza y verde. Sus risas, sus gentes los fines de semana llenando la parte vieja a base de pintxos y txakoli, los partidos en el estadio de Atocha, tengo ganas de volver.
También recuerdo la multitud de manifestaciones en Madrid, los primeros gritos de "Vascos si, ETA no", la rabia e indignación ante la muerte de Tomás y Valiente,mi estupor ante el asesinato de Miguel Angel Blanco cuando me entere en Marrakech.
Parece que por fin desaparece el último resquicio del franquismo, su última herencia, su ultimo legado involuntario, su ultimo sinsentido en un país democrático. Parece que por fin los asesinos se han dado cuenta que las pistolas no pueden nunca sustituir a las palabras en una democracia. Más vale tarde que nunca. Miles de personas van a dormir mucho mejor a partir de ahora, hoy es un gran día.


Mi palacio está rodeado por pollos a pocos kilómetros de un pueblecito muy conocido de la costa de Cádiz. Estoy en la edad de hipotecarme y hacer algo en esta vida. Mi princesa se marchó o la eche , a día de hoy todavía no lo sé. Pero eso sí, tengo perro que me ladre.
m3 dijo
Entiendo perfectamente tu mensaje, habiendo nacido y crecido en Colombia, el sentimiento de ser un niño en un país en guerra sin poder explicarse el porque, es un lugar familiar a mi...
Cuando tus recuerdos de las noticias durante tu niñez incluyen la toma por parte de rebeldes, del palacio de justicia, de embajadas de países extranjeros, de secuestros, asesinatos sin sentido, bombazos y mil cosas más, que al crecer no cambian pero toman otro matiz, a medida que las concepciones políticas y morales se van formando dentro de ti...
Tristemente debo decir que por mas estupidos y macabros que sean los métodos de lucha de ETA en el país Vasco, al menos tienen un objetivo claro (sin que con ello justifique o avale ninguna de sus acciones)...
Sin embargo en Colombia desde su origen los movimientos guerrilleros han estado viciados por las motivaciones equivocadas, creadas en los 50's y 60's bajo la apariencia de movimientos liberadores del campesinado y defensores del esquema comunista; cuando en la practica eran medios de venganza por los asesinatos cometidos por el gobierno de turno, con el pasar de los anos y la creación de nuevos grupos que competían entre ellos y la entrada en escena del muy redituable negocio de la droga, todos esos actores se limitaron a convertirse en negociantes de la muerte, que asolan mi país sin descanso…
Lo terrible de esto es que muchos colombianos simplemente lo ven como un día a día, ya que no viven en las zonas rurales más afectadas por esta situación, y más terrible aun es que países europeos vean con benevolencia algunos de estos grupos e incluso los apoyen abiertamente de diversas formas… Inspirados tal vez en las románticas historias de guerrilleros celebres, con ideales de igualdad y justicia, cosa que claramente no aplica en Colombia…
En fin solo aproveche tu post para liberar un poco de mi frustración, y para que tal vez las personas que lo lean se interesen por saber más de Colombia…
Un saludo
23 Marzo 2006 | 05:19 PM