Faltan muchos muebles, las fotos ya no cuelgan de las paredes, absolutamente todo acaba engullido en decenas de cajas que se apilan en el salón esperando ser transportadas.... tras más de un año y medio abandono mi palacio en La Zarzuela.

Tras más de quinientas noches rodeado de pollos y tractores me dispongo a volver a la civilización, ya estuvo bien de tanta calma, tanta paz, tanto pajarito y de tener que pillar el coche para cada cosa.

También el Notas agradecerá el cambio, tras el asesinato de Tonelito hace unos diez días ya no es el mismo. La muerte de su compañero de juegos le ha sumido en un gran aburrimiento y la unica solución que encuentra es el ir a las aldeas vecinas en busca de amigos.

Asi que una vez finalizado este post meteré el ordenador en la caja, lo cargaré en el coche y daré esta vez sí por concluidas mis Crónicas desde la Zarzuela.

Ah por cierto, el verano pasó veloz y maravilloso, lleno de trabajo y dejándome agotado, pero fantástico. Y solo una cosita más, en breve abriré otro blog de acorde a mi nueva realidad, que es la de que no me queda ni medio año de soltero. A mitad de febrero me caso con El Blog de Rosario y por ello me preparo para pasar los próximos meses en Caracas preparando tan gran evento. "Crónicas de la Zarzuela" dará paso a "Mis últimos días de soltero". Os espero.